DETECTIVE PRIVADO
El
nueve de febrero recibimos en nuestro club de lectura de “novela
policíaca-negra” a Pilar Climent, detective privado, criminóloga.
Pilar nos detalla los requisitos que hay que cumplir para ejercer como detective privado:
- Ser mayor de
edad, estar en posesión del título universitario oficial, carecer de
antecedentes penales, no haber sido sancionada por infracción grave o muy
grave, no haber sido condenado por intromisión ilegítima en el ámbito del
derecho al honor, a la intimidad personal o familiar o a la propia imagen.
Por lo que nos
cuenta, los detectives en España, distan mucho de los que vemos en las
películas americanas o en las novelas de suspense. Solo pueden tratar casos
cuando se trata de vigilar a personas que son familiares del cliente o tengan con
él, una relación contractual.
Pilar
se sacó el título y la licencia para abrir su despacho de detective privado en
los 80. En aquel momento, ser detective no era una profesión frecuente, pero
ser mujer detective, menos. Para poder iniciar la actividad, que lo hizo con
una socia, tuvieron que habilitar el Libro- Registro (avalado por el Ministerio
del Interior) y diligenciarlo en la Jefatura Superior de Policía. En ese libro tiene
que constar todo lo referente a los casos investigados con el nº de orden de
encargo, indicación del asunto, nombre apellidos o razón social, domicilio del
cliente, personas investigadas, delito perseguible, así como el órgano al que
se comunicaron. En la actualidad está todo informatizado.
Los
casos que les llegaban eran principalmente seguimientos por infidelidades,
bajas laborales y seguimiento a hijos.
Nos
sorprende lo de los hijos pero Pilar nos aclara que en aquel momento, sin
teléfonos móviles ni redes sociales, con la droga de diseño en el candelero,
los padres tenían una gran preocupación por saber que hacían sus hijos y por
donde y con quien se movían.
Los
seguimientos en este caso concreto eran fáciles porque ellas eran dos mujeres
jóvenes y solo tenían que vestirse adecuadas para la ocasión y de acuerdo con
el ambiente en que necesitasen introducirse. En el tema de las
caracterizaciones coinciden con los detectives de las novelas.
En
cuanto a las bajas laborales, que según nos dice, sigue siendo uno de los
temas estrella en los despachos, era mucho más pesado. Más de una vez tuvo que
arriesgarse a entrar en una calle con el coche en contra dirección para que no
se le perdiese el perseguido o comer de menú en bares no muy recomendable de las
afueras de la ciudad. En cuanto a los seguimientos por infidelidades, muy
numerosos en aquel momento, piensa que ahora resulta mucho más ventajoso,
llegar a un acuerdo entre las partes, por lo cual se reducen los casos a temas más
escabrosos.
La
profesión de detective privado según explica Pilar, no tiene nada que ver con
las películas americanas, ni con las series de las plataformas, pero hay una película
española que lo define bien esa es “El Crack” de José Luis Garci- 1981. La película refleja con exactitud la profesión de detective privado en la
España de los 80. Nos dice que la relación con la policía es nula, al revés de
lo que sugieren las series, que por cierto ella ni las ve, ni lee temas policíacos, porque le salta a la vista, la falsedad.
Nos
despedimos de Pilar con agradecimiento por su tiempo y sus explicaciones.

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